I ENCUENTRO DE LA FAMILIA DEHONIANA

lunes, 22 de enero de 2018

Cine: Hermano oso

Hermano oso fue una película animada estrenada en el año 2003. Cuenta la historia del joven Kenai, quien está a punto de convertirse en adulto. Durante su ceremonia de entrada en la vida adulta, Kenai espera recibir un tótem de madera. Este tótem, asignado por los grandes espíritus, le indicará a Kenai aquel rasgo que guiará sus acciones para el resto de su vida.

Sin embargo, Kenai sufre una gran decepción cuando le es revelado el significado de su tótem. Fue tallado por los Grandes Espíritus como un oso, y representa el amor. Kenai esperaba recibir un tótem de valentía, siguiendo los pasos de sus hermanos. El tótem de su hermano Sitka representa la guía, mientras que el tótem de su hermano Denahi representa la sabiduría.

Enojado y frustrado, Kenai se lanza en persecución de un oso que acaba de comerse el pescado de la aldea. Sitka y Denahi le siguen, pero ocurre un accidente y Sitka muere. Kenai quiere venganza, así que persigue y mata al oso. Sin embargo, el espíritu de Sitka interviene. La magia de los Grandes Espíritus convierte a Kenai en un oso.

Kenai, convertido en oso, se encuentra solo y desorientado en el bosque. Allí se encontrará con el pequeño osezno Koda, quien perdió a su madre. Kenai y Koda deben emprender un viaje juntos al Salto del Salmón. En ese lugar está ubicada una montaña en la que los Grandes Espíritus tocan la tierra. Sólo allí se podrá romper el hechizo y Kenai podrá volver a ser humano.

Durante este viaje, Kenai comprenderá el verdadero significado de la familia. Además, asumirá las responsabilidades de un adulto, como cuidar de los más jóvenes. Kenai reforzará la relación con su hermano Denahi. Al final de la película, Kenai decide seguir siendo oso. Considera que entre sus dos hermanos, Denahi y el pequeño Koda, es Koda quien lo necesita más.

sábado, 20 de enero de 2018

Cuento: ¿Demasiado ocupado para un amigo?

Cierto día una maestra pidió a sus alumnos que pusieran los nombres de sus compañeros de clase en una hoja de papel, dejando un espacio entre nombres.

Después les pidió que pensaran en la cosa más linda que pudieran decir de cada uno de sus compañeros y que lo escribieran debajo de su nombre.
Tomó el resto del período de la clase la tarea encomendada para poder terminar lo pedido. A medida que los alumnos dejaban el aula, entregaban a la maestra la hoja de papel.
Durante el fin de semana la maestra escribió el nombre de cada uno de sus alumnos en hojas separadas de papel y copió en ella todas las cosas lindas que cada uno de sus compañeros había escrito acerca de él.

El lunes ella entregó a cada alumno su lista. Casi inmediatamente toda la clase estaba sonriendo. ¿Es verdad?, escuchó a alguien diciendo casi como en un susurro. ¿Yo nunca supe que podía significar algo para alguien?.

 ¿Yo no sabía que mis compañeros me querían tanto?, eran los comentarios.

Nadie volvió a mencionar aquellos papeles en clase. La maestra nunca supo si ellos comentaron su contenido con alguno de sus compañeros o con sus padres, pero eso no era lo importante. El ejercicio había cumplido su propósito. Los alumnos estaban felices consigo mismos y con sus compañeros.
Aquel grupo de alumnos siguió adelante y progresó. Varios años más tarde uno de los estudiantes fue muerto en Vietnam y la maestra asistió a su funeral. Ella nunca antes había visto a un soldado en su ataúd militar. El se veía tan hermoso y tan maduro.
La iglesia estaba llena con sus amigos. Uno a uno de aquellos que tanto lo apreciaban caminaron silenciosamente para darle una última mirada. La maestra fue la última en acercarse al ataúd. Mientras estaba all?, uno de los soldados que actuaba como guardia de honor se acercó a ella y le preguntó: ¿Era usted la profesora de matemáticas de Marcos? Ella balbuceó: Sí. Entonces él dijo: ¿Marcos hablaba mucho acerca de usted?.
Después del funeral la mayoría de lo ex compañeros de Marcos fueron juntos a una merienda. Allí estaban también los padres de Marcos, obviamente deseando hablar con su profesora. ¿Queríamos mostrarle algo?, dijo el padre, sacando del bolsillo una billetera. Lo encontraron en la ropa de Marcos cuando fue muerto. Pensamos que tal vez usted lo reconocería, dijo.
Abriendo la billetera, sacó cuidadosamente dos pedazos de papel gastados que él había arreglado con cinta y que se veía que había sido abierto y cerrado muchas veces. La maestra se dio cuenta aún sin mirar mucho que era la hoja en la que ella había registrado todas las cosas lindas que los compañeros de Marcos habían escrito acerca de él.

Gracias por haber hecho lo que hizo dijo la madre de Marcos. Como usted ve Marcos lo guardaba como un tesoro.

Todos los ex compañeros de Marcos comenzaron a juntarse alrededor. Carlos sonriçp y dijo tímidamente: Yo todavía tengo mi lista. La tengo en el cajón de encima, de un armario que tengo en mi escritorio. La esposa de Felipe dijo: Felipe me pidió que pusiera el suyo en el álbum de casamiento. Yo tengo el mío también, dijo Marilyn. Está en mi diario. Entonces Victoria, otra de sus compañeras, metió la mano en su cartera, sacó una billetera y mostró al grupo su gastada y arrugada lista. Yo la llevo conmigo todo el tiempo y sin siquiera pestañear dijo: Yo creo que todos hemos conservado nuestras listas.
Fue entonces cuando la maestra se sentó y lloró. Lloró por Marcos y por todos sus compañeros que no lo volverían a ver.

martes, 16 de enero de 2018

Música: Qué caprichosa la vida


Somos bellos, brillantes
polvo de estrellas capaces de tanto y o hacemos lo importante.
Presos del ego que solo nos vuelve pequeños, vulnerables.
Tenemos un alma herida.
Somos débiles, moldeables
sumas que restan mitades en otras mitades.
Ignorantes, por odiar soluciones perfectas a grandes problemas, evitables.
Somos la causa perdida.
Mil preguntas sin porque, misterios sin resolver.
Si para todo hay una razón,
¿qué le digo yo a mi corazón?

Qué caprichosa la vida, que tantas cosas hermosas nos quita y nos da.
Qué caprichosa la vida. Puedes llenarte de fe, puedes buscar tú verdad.
Qué caprichosa la vida, el tiempo convierte en ruina todo lo superficial, qué caprichosa la vida. Solo depende de ti vibrar de felicidad. 

Somos grandes, frágiles, solo seres, materia, energía en el espacio tiempo, arrogantes. Y olvidamos que solo el amor nos convierte en humanos y en iguales.
Somos la especie elegida.
Mil preguntas sin porque, misterios sin resolver.
Si para todo hay una razón,
¿qué le digo yo a mi corazón?

Qué caprichosa la vida, que tantas cosas hermosas nos quita y nos da.
Qué caprichosa la vida. Puedes llenarte de fe, puedes buscar tú verdad.
Qué caprichosa la vida, el tiempo convierte en ruina todo lo superficial, qué caprichosa la vida.
Solo depende de ti vibrar de felicidad.

Somos seres que lloran, que sufren, que dudan, consienten y aspiran a ser diferentes.
Seres que no tienen miedo a entregarse y son valientes para reinventarse.
Parte de algo tan bello, sencillo, importante, escondido, eterno, infinito, impactante.
Somos la esencia, el milagro de vida de un universo que está en nuestra sangre.
Qué caprichosa la vida,qué caprichosa la vida, qué caprichosa la vida. Solo depende de ti vibrar de felicidad.

domingo, 14 de enero de 2018

Con el corazón en el domingo

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: «Éste es el Cordero de Dios.»
Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús.
Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?»
Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?»
Él les dijo: «Venid y lo veréis.»
Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).»
Y lo llevó a Jesús.
Jesús se le quedó mirando y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).»

Las lecturas de este domingo nos plantean el itinerario más básico de la vocación cristiana. No de la vocación al sacerdocio o a la vida religiosa sino a la vida cristiana. Sólo el que escucha la voz de Dios que le llama a la vida cristiana podrá luego pensar si tendrá que vivir esa vida como laico casado o casada o como sacerdote diocesano o como religioso o religiosa. Pero lo básico será siempre ponerse a la escucha y no confundir la voz de Dios con las muchas voces que en nuestro mundo nos ofrecen caminos aparentemente hermosos y llenos de buenas perspectivas pero que, quizá, a la larga, no terminan de dar todo lo que prometen. Esa necesidad de escuchar bien y de identificar las diversas voces que nos llaman se pone de manifiesto en la primera lectura. El pequeño Samuel escucha la voz de Dios que le llama, pero, quizá por su juventud, cree que es su maestro Elí el que le llama. Necesita enseñanza, orientación y ayuda para discernir y darse cuenta de que la voz que le llama es el mismo Dios. 

La siguiente etapa de la vocación cristiana es seguir a Jesús y escucharle. Mejor todavía, entrar en su casa y quedarnos con él, convivir con él, sentir con él, compartir sus sentimientos e ideales. Hasta hacerlos nuestros. Eso es lo que hicieron aquellos discípulos de Juan que vieron pasar a Jesús. “Maestro, ¿dónde vives?”. La respuesta es clara: “Venid y lo veréis”. No hay más camino que ir por nosotros mismos y experimentar. Conocer a Jesús de cerca es una experiencia personal que nadie puede hacer por nosotros. 

Sólo cerca de él, sentiremos que cambia nuestra vida y que ésta toma una nueva y definitiva dirección porque el Evangelio se convierte en su centro. Es lo que en el Evangelio se simboliza con el cambio de nombre de Simón. Su nuevo nombre “Cefas-Pedro” tiene que ver con la misión que se le encarga al servicio del Evangelio. O lo que en la lectura de la primera de Corintios se sugiere al decir que ahora el cristiano es templo del Espíritu Santo. ¡Ojala todos escuchemos la voz de Dios que nos llama a vivir al servicio del Reino que Jesús predicó! Porque lo otro, ser sacerdotes, vivir en matrimonio o comprometerse en la vida religiosa, vendrá como consecuencia.

sábado, 13 de enero de 2018

Cuento: La flor de la honestidad

Un emperador convocó a todos los solteros del reino pues era tiempo de buscar esposo a su hija. Todos los jóvenes asistieron, y el rey les dijo: “Les voy a dar una semilla diferente a cada uno. Al cabo de seis meses deberán traerme en un tiesto la planta que haya crecido, y la más bella ganará la mano de mi hija y por ende, el reino.”

Entre ellos había un joven que plantó su semilla y ésta nunca llegó a germinar. Mientras tanto, los demás participantes del singular torneo no paraban de hablar y mostrar las hermosas plantas y flores que iban apareciendo en sus tiestos.
Llegaron los 6 meses y todos los jóvenes comenzaron a desfilar hacia el castillo con hermosísimas y exóticas plantas. Nuestro héroe estaba muy triste pues su semilla nunca llegó a dar señales de vida, por lo que ni siquiera quería presentarse en el palacio. Sin embargo sus amigos y familiares lo animaron e insistieron tanto, que tomando valor, decidió culminar la competencia mostrando con sinceridad el fruto de su semilla.

Todos hablaban de sus plantas, y al ver a nuestro amigo con el tiesto vacío empezaron a burlarse.

En ese momento el alboroto fue interrumpido por la entrada del rey. Todos hicieron sus respectivas reverencias mientras el soberano se paseaba entre ellos admirando los resultados.
Finalizada la inspección, se acercó a su hija y llamó, de entre todos, al joven cuyo tiesto estaba vacío. Atónitos y confundidos, todos esperaban la explicación de aquella acción, para ellos, incomprensible. El rey dijo entonces: “Este es el nuevo heredero al trono que se casará con mi hija, pues a todos ustedes se les dió una semilla estéril y todos trataron de engañarme plantando otras semillas, pero este joven trajo la más hermosa de todas las plantas… la virtud de la honestidad. Tuvo el valor de presentarse y mostrar su tiesto vacío, siendo sincero, genuino, real y valiente, cualidades que deben distinguir al esposo y futuro rey que mi hija se merece.”

domingo, 7 de enero de 2018

Con el corazón en el domingo

En aquel tiempo, proclamaba Juan: «Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.»
Por entonces llegó Jesús desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán. Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia él como una paloma.
Se oyó una voz del cielo: «Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto.»


Con la fiesta de hoy se cierra el ciclo de la Navidad. Jesús ha crecido, se ha hecho grande y sale de su pueblo. Deja a su familia y orienta su vida en una nueva dirección. Lo primero de todo es dirigirse al desierto. Allí se encuentra con Juan el Bautista. Y decide bautizarse. El bautismo de Juan implicaba un real cambio de vida. El que se bautizaba no se obligaba a formar parte de ningún grupo, no se convertía en discípulo de Juan. Pero se comprometía a volver su corazón al Señor, a convertirse, a cambiar su vida para estar preparado ante la venida del Mesías, del enviado de Dios. Bautizarse era abrir el corazón a la presencia de Dios.

Jesús dejó su pueblo y se hizo bautizar por Juan. Allí en el desierto meditó, sin duda, la Palabra de Dios. Es posible que se encontrase con este mismo texto profético que leemos en la primera lectura de este domingo. Y se sentiría totalmente identificado con lo que en ese texto se dice. Ése sería su estilo de vida. Sin gritar, sin destruir a nadie, respetando a todos, pero proclamando con firmeza la ley de Dios, el derecho de los hijos de Dios. Su palabra sería luz para las naciones, palabra liberadora para los oprimidos y sanadora para los enfermos. Jesús se sintió llamado por Dios para una misión. No sólo eso. Experimentó y sintió profundamente que Dios era su Padre. Desde entonces, esa experiencia profunda no le abandonó en ningún momento. Le dio la fuerza para cumplir su misión hasta la entrega final en la cruz. El Evangelio expresa esta realidad profunda diciendo que Jesús, al bautizarse oyó una voz de lo alto que decía: “Tú eres mi Hijo amado. En ti me complazco.”

jueves, 4 de enero de 2018

Madrid acogerá el Encuentro Europeo de Jóvenes de Taizé en 2018

El prior de la comunidad ecuménica de Taizé, hermano Alois, ha hecho público este sábado, 30 de diciembre, en Basilea (Suiza) que Madrid acogerá el XLI Encuentro Europeo de Jóvenes, que congregará a cerca de 20.000 jóvenes de distintas nacionalidades y confesiones religiosas del 28 de diciembre del 2018 al 1 de enero de 2019.

Fundada en 1940 por el hermano Roger en la pequeña localidad francesa de Taizé, esta comunidad vive buscando la misericordia de Dios y la comunión, por lo que la oración ocupa un lugar central en su vida y trabajan en la construcción de una Iglesia reconciliada y un mundo de fraternidad entre todos los hombres, especialmente los jóvenes.

Cada año, la comunidad convoca a estos últimos en una ciudad europea para lo que llaman Peregrinación de la Confianza a través de la Tierra. Se trata de una sencilla propuesta para vivir unos días festivos pidiendo por la paz en Europa y dando testimonio de la alegría de la fe. Al mismo tiempo, se muestra la cultura y la solidaridad propia del lugar de acogida –Basilea, estos días–.


lunes, 1 de enero de 2018

¡FELIZ 2018!